Cristina Ripoll: La periodista y fotógrafa que vive su pasión por el fútbol
- Naiara Pérez

- 30 may 2024
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 14 jun 2024
Cristina Ripoll trabajando en varios partidos de fútbol juvenil
Naiara Pérez | Castellón
Entre el bullicio del centro de Valencia y el ajetreo de sus calles, Cristina Ripoll toma un café sentada en una terraza al sol. Es una persona muy tranquila a pesar de la ajetreada vida que lleva; ahora lo entenderéis mejor. A sus 40 años, es fundadora de una página web con más de 18.000 seguidores en Instagram, Fútbol Juvenil. Además de periodista, también es fotógrafa, pero este no es su trabajo principal. Ripoll trabaja en una pequeña tienda de ropa en Alcoi, aunque su ciudad natal es un pequeño municipio vecino llamado L'Alqueria d'Asnar, y su tiempo libre lo utiliza para ejercer sus pasiones: el periodismo, la fotografía y el fútbol.
Desde bien pequeña, se dedicaba a ver los partidos de fútbol con su abuelo; fue entonces cuando ocurrió el flechazo con este deporte. “Siempre me ha encantado ver cómo los jugadores se entregan en cada partido, desde las categorías inferiores hasta los profesionales. Mi abuelo me enseñó a apreciar cada jugada, cada gol, y eso me marcó profundamente”, comenta Ripoll con nostalgia. A los 21 años, decidió probar suerte en un medio local, el "Periódico Ciudad de Alcoy", donde pasó los siguientes siete años, aprendió y se convirtió en una gran profesional. Ella misma recuerda que fue en este mismo medio donde se crió, creció y aprendió, asegura que es lo mejor que le ha pasado después de Futbol Juvenil. Seguidamente, comenzó los que ella misma recuerda como “los peores años laborales de su vida” en otro medio local, donde estuvo desde el 2012 hasta el 2016. Sin embargo, con una sonrisa que evoca nostalgia, afirma que esa experiencia fue la que le animó a dar el gran paso de crear su propio medio, y lo cierto es que no le ha ido nada mal, solo hay que mirar los datos. Desde el 2016 hasta hoy trabaja por y para ella con su medio Fútbol Juvenil.
Y hablando sobre datos, uno bastante curioso es que, a pesar de toda su trayectoria y de los años que lleva ejerciendo como periodista y fotoperiodista, nunca cursó la carrera de periodismo. “Siempre pensé que el talento y la pasión podían más que un título universitario. La práctica y la experiencia en el campo me enseñaron mucho más de lo que una clase teórica podría haberme dado”, dice con convicción.
Una de las preguntas que quizá surjan es: ¿si tan bien funciona su medio, por qué no se dedica exclusivamente a él? Pues bien, la respuesta es sencilla. La periodista cuenta que al principio contaba con la ayuda de algunos colegas del gremio que la ayudaban con la cobertura de noticias. Sin embargo, a la larga, cada uno de ellos fue encontrando otros trabajos que no les resultaban compatibles con la colaboración en un medio emergente del que no recibían nada a cambio. Ripoll se vio sola con toda la faena que acarrea llevar un medio adelante: los viajes, los torneos, la organización… Así que decidió continuar con él pero de una forma menos activa, pasando a ser tan solo un pasatiempo.
“Lo más bonito de este hobby es la satisfacción personal que me brinda. No hay nada como estar en un partido, sentir la emoción en el ambiente y capturar esos momentos únicos con mi cámara. Es una experiencia que va más allá del dinero”, afirma Ripoll. A veces, no es tan solo el dinero lo que mueve. Basta oír a Cristina Ripoll hablar sobre los días de partido, sobre los esfuerzos que realiza para poder llegar a todos, y sobre la ilusión con la que se planta en el césped preparada para disparar. Y es que no resulta una tarea fácil. “En cada partido, disparo cientos de fotos y luego paso horas editándolas para seleccionar las mejores. Es un trabajo arduo, pero la satisfacción de ver la reacción de los jugadores y sus familias lo vale todo”, explica.
Fotos tomadas por Cristina Ripoll
¿Y merece la pena tanto esfuerzo sin recompensa? “Sí, definitivamente vale la pena. La alegría y el agradecimiento que recibo de los jugadores y sus familias es la mejor recompensa. Ver sus sonrisas y saber que mis fotos capturan momentos importantes en sus vidas es increíblemente gratificante”, reflexiona Ripoll mientras da un último sorbo al café que hay sobre la mesa.
La palabra arrepentimiento no forma parte del vocabulario de Cristina. La joven alcoyana tiene muy claro que su pasión merece todos los esfuerzos que hace y más. Cabe destacar que Ripoll no recibe ningún tipo de ingreso económico por parte de su web Fútbol Juvenil, ya que no quiere ensuciar su nombre con publicidad. El único beneficio que recibe son las fotografías que puede llegar a vender a los jugadores o clubes. “Vendo las fotos a un precio razonable, normalmente entre 5 y 10 euros por imagen. No busco lucrarme, solo cubrir los gastos básicos de mi equipo y desplazamientos”, comenta.
Aún así, conforme cuenta la fotógrafa, “a veces me roban fotos, quitando la marca de agua. Es frustrante, pero tengo una hoja impresa con todos los detalles legales y las acciones que puedo tomar en caso de que esto ocurra. Es mi forma de proteger mi trabajo y asegurarme de que se respete mi esfuerzo”, dice con firmeza.
Como cada profesión, esta también tiene su lado bonito. Para Cristina Ripoll, lo más bonito es poder unir todas sus pasiones: el fútbol de categorías inferiores, el periodismo y la fotografía. “Es una combinación perfecta de todo lo que amo. Cada partido, cada foto es una nueva aventura y una oportunidad de seguir creciendo y aprendiendo”, concluye con una sonrisa radiante.













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